LAS RAZAS DE PERROS CONSIDERADAS



COMO PERROS PELIGROSOS


Existen ocho razas de perros consideradas como potencialmente peligrosas.

Estos perros, sin embargo, no son los únicos que cuentan con un reglamento especial relacionado con su riesgo a desarrollar un comportamiento agresivo. Algunas comunidades autónomas han ampliado la relación, y han añadido nuevas razas de canes a su catálogo de perros “potencialmente peligrosos”.

En el caso de Cantabria, incluye el boxer. En el caso de Galicia incluye el dogo de burdeos.





Otras regiones han sido aún más exhaustivas, y casi han duplicado la lista nacional.

Es lo que ocurre en la Comunidad Valenciana, que cuenta con 14 razas de perros “potencialmente peligrosas”, entre ellas, el Doberman y el Mastín napolitano.

En el extremo contrario están las comunidades como el País Vasco que, aunque adaptó la ley estatal en 2004, ha mantenido intacto el listado de las ocho razas que rigen en todo el territorio nacional.

En cualquier caso, los perros mestizos que procedan del cruce de estas razas también deben atenerse al reglamento especial para canes de riesgo, por su posible peligrosidad.

  • Los perros que manifiesten un carácter marcadamente agresivo o por haber protagonizado agresiones a personas o a otros animales.

  • Los que han sido adiestrados para el ataque y la defensa.

  • Musculatura fuerte, aspecto poderoso, robusto, configuración atlética, agilidad, vigor y resistencia.

  • Marcado carácter y gran valor.

  • Pelo corto.

  • Perímetro torácico comprendido entre 60 y 80 cm, altura a la cruz entre 50 i 70 cm y peso superior a 20 kg.

  • Cabeza voluminosa, cuboide, robusta, con cráneo ancho y grande, y mejillas musculosas y abombadas. Mandíbulas grandes y fuertes, boca robusta, ancha y profunda.

  • Cuello ancho, musculoso y corto.

  • Pecho macizo, ancho, grande, profundo, costillas arqueadas y lomo musculado y corto.

  • Extremidades anteriores paralelas, rectas y robustas, y extremidades posteriores muy musculosas, con patas relativamente largas formando un ángulo moderado.

Esta potencial peligrosidad deberá haber sido apreciada mediante resolución de la autoridad municipal competente en base a criterios objetivos, ya sea de oficio o después de una notificación o denuncia, previo informe de un veterinario, oficial o colegiado, designado o habilitado por la autoridad municipal competente.

No tienen la consideración legal de perros potencialmente peligrosos los que pertenecen a las fuerzas armadas, fuerzas y cuerpos de seguridad del estado, cuerpos de policía de las comunidades autónomas, policía local y empresas de seguridad con autorización oficial.